Tras el clásico contra Colo-colo, todo parecía perdido matemáticamente para lograr bajar la décima estrella… 7 puntos de diferencia a solo 7 fechas del final del torneo hacía presagiar que nuevamente la Católica se quedaría en el camino. Pero con una demostración de buen juego y unos “huevos” gigantescos, los cruzados dieron frente a esta situación y ganaron los 21 puntos que quedaban en juego, incluso golearon al archi-rival por 4-2 y por 3-2 al complicado Cobreloa en Calama. Así, tras tropiezos de Colo-colo, la Universidad Católica logró bajar la décima estrella de su carrera en su propio estadio.

PLANTEL UNIVERSIDAD CATÓLICA 2010 / CAMPEÓN BICENTENARIO Plantel de Jugadores:
Fabián Cerda, Gonzalo Sepúlveda, Pablo Vranjicán, Adán Vergara, Juan Eluchans, Fernando Meneses, Darío Bottinelli, Cristopher Toselli, Roberto Gutiérrez, Paulo Garcés, David Henríquez, Marcos González, Lucas Pratto, Matías Jadue, Enzo Andía, Gustavo Zamudio, Claudio Santis, Gerardo Basaes, Sebastián Barrientos, Rodolfo Arruabarrena, Diego Rosende, Rodrigo Toloza, Rodrigo Valenzuela, Jorge Ormeño, Hans Martínez, Milovan Mirosevic, Felipe Gutiérrez, Francisco Silva, Francisco Pizarro, Eduardo Villagra, Leandro Díaz, Bernardo Campos y Matías Rubio.
Cuerpo Técnico:
Juan Antonio Pizzi, Manuel Suárez, Jorge Flietas, José Ovalle, Atilio Marchioni, Emiliano Fleitas, Fernando Yánez, Cristián Fontboté, Jorge Arriagada, Marcelo Vargas, Gonzalo Mansilla, René Lara, Juan Luis González, Pedro Flores.

En un campeonato que será recordado por todos los hinchas cruzados, Católica se proclamaba campeón del torneo de clausura del año 2005 frente a la u en el Estadio Nacional. Ese semestre Católica dio cátedra de buen fútbol, logrando el récord de arco invicto por mayor cantidad de tiempo del fútbol nacional, con el “Tati” José María Buljubasich bajo los 3 palos, 1.352 fueron los minutos en los que “El Tati” no recibió un solo gol en su arco (en el Torneo Nacional). Ese mismo semestre, fue marcado por la notable actuación de la UC en la Copa Sudamericana, torneo en el cual llegó a semifinales, cayendo contra Boca Jrs. (equipo a la postre campeón).

PLANTEL2005
José María Buljubasich; Paulo Garcés; Albert Acevedo; Cristián Álvarez; Alejandro Gaete; Facundo Imboden; Claudio Muñoz; Miguel Ponce; Diego Rosende; Jaime Rubilar; Mauricio Zenteno; Francisco Arrué; Darío Conca; José Pedro Fuenzalida; Nicolás Núñez; Jorge Ormeño; Alejandro Pantoja; Eros Pérez; Iván Vásquez; César Cortés; Jorge Quinteros; Ignacio Quinteros; Eduardo Rubio; Rainer Wirth; Andrés Parada; Álvaro Lara, Willy Topp.
DT: Jorge Pellicer

San Carlos de Apoquindo, absolutamente repleto, fue el escenario donde Universidad Católica completó la tarea con nota máxima. Tras un primer tiempo apretado, Católica se puso en ventaja de 1-0 con Gol de Norambuena. En el segundo tiempo, otra vez Norambuena marcó el 2-0. Luego con goles de Daniel Pérez y Mirosevic terminó aplastando 4-0 a los piducanos, dando la vuelta olímpica como el gran campeón y festejando por primera y única vez en casa, hasta el 2010.
PLANTEL2002
Jonathan Walker; Fernando Solís; Miguel Ramírez; Cristián Alvarez; Pablo Lenci; Jorge Acuña; Carlos Verdugo; Milovan Mirosevic; Iván Gabrich; Patricio Ormazábal; Jorge Campos; Branco Matijevic; Carlos Tapia; Juan José Ribera; Mauricio Segovia; Jean Beausejour; Rodrigo Barrera; Arturo Norambuena; Rainer Wirth; Dante Poli; Kormac Valdebenito; Eduardo Arancibia; Daniel Pérez.
DT: Juvenal Olmos

En 1997 Colo-Colo y Universidad Católica protagonizaron una de las carreras más estrechas en la historia del fútbol chileno: durante 14 de las 15 fechas, estuvieron empatados en puntaje y sólo se produjo un distanciamiento, aquello ocurrió en la séptima fecha del certamen, cuando Católica derrotó a Antofagasta, mientras Colo-Colo sólo empataba en su visita a Wanderers de Valparaíso. Sin embargo, seis días después, la UC igualó con Audax Italiano, mientras Colo-Colo vencía a La Serena y volvía a emparejar la lucha.

Y se implementó una modalidad nueva de torneo. Un sistema con dos campeonatos anuales, Apertura y Clausura. La temporada 1997 será recordada en el fútbol chileno como aquella en que la UC se llevó de manera indiscutida el primero de los dos torneos y eso se valora mucho más cuando los números sirven para dar cuenta de un gran rendimiento.

Católica fue el equipo que mejor porcentaje de victorias exhibió, gracias a esa campaña, en las últimas tres décadas (73,3% de partidos ganados) y aquello tuvo eco en un plantel entrañable, plagado de “históricos”. Andrés Romero, Mario Lepe, Nelson Tapia, Luis Pérez, Nelson Parraguez, Ricardo Lunari, Alberto Acosta y David Bisconti (el goleador), lideraron un tremendo grupo.

A saber; con sus 15 goles, en igual número de partidos, David Bisconti se incorporó a la exclusiva lista de goleadores del campeonato. En la finalísima dos recordados partidos ante Colo Colo dieron a la UC un título merecido que de definió en una fría noche de invierno en el Estadio Nacional con un triunfo inapelable de la UC ante uno de sus rivales más clásicos.
PLANTEL 1997

Luis Pérez; Andrés Romero; Mario Lepe; Aníbal González; Nelson Garrido; Jaime Pizarro; Javier Margas; Alex Varas; Nelson Tapia; Carlos Torres; David Bisconti; Claudio Lizama; Caté; Daniel López; Ricardo Lunari; Alberto Acosta; Dante Poli; Mauricio Segovia; Alejandro Osorio; Luis Díaz; Patricio Galaz; Nelson Parraguez; Rodrigo Gómez; Patricio Ormazábal; Jorge Vargas; Francisco Flores.

DT: Fernando Carvallo

En el inolvidable Campeonato Nacional de 1987 la UC partió en punta y no la soltó jamás. Ya en la duodécima jornada miraba por el espejo retrovisor a sus rivales, con la tranquilidad que entrega una distancia de cinco puntos —en una época en que los triunfos entregaban sólo dos unidades—. Y al terminar la primera rueda, la distancia era de ocho puntos sobre Cobreloa y Cobresal, y de nueve sobre el campeón defensor, Colo Colo.

Un par de empates innecesarios crearon inquietud. Y una derrota impensable contra Everton encendió la alarma. Colo-Colo se puso a cinco puntos de Católica. Y el fixture, siempre sabio, se encargó de aumentar el morbo: ambos equipos se enfrentaban en la fecha subsiguiente. Ante 60.000 personas en el Estadio Nacional, la UC clavó la primera bandera con un gol de quien al final fue el goleador de la UC y del Campeonato, Osvaldo Hurtado, a los 6 minutos. Empató Jaime Pizarro, a los 81, y desató el vendaval albo: los colocolinos sabían que sólo un triunfo reabría la lucha por el título. Pero todo esfuerzo sería inútil: el empate fue inconmovible y Católica pudo encarar la recta final sin obstáculos.

Los triunfos alargaron la ventaja a ocho puntos, a falta de cuatro fechas. El campeonato podía definirse con inédita antelación. Los albos ya no pueden alcanzar a la UC, Católica lo grita merecidamente Ya es campeón y esta vez gracias a una estrella que merecida tardó sólo tres años en retornar nuevamente a las vitrinas cruzadas. Colo Colo, la amenaza constante, no pudo darle caza a la UC y la Copa se quedaba en manos universitarias.

PLANTEL 1987
Miguel Angel Neira; Marco Cornez; Rubén Espinoza; Patricio Mardones; Juvenal Olmos; Osvaldo Hurtado; Mario Lepe; Rodrigo Astudillo; Luis Abarca; Humberto Cruz; Fernando Díaz; Pablo Yoma; Hugo Monardes; Eduardo Vilches; Francisco Hormann; Jorge Muñoz; Alex Martínez; Andrés Romero; Luis Pérez; Lukas Tudor; Alberto Fouillioux (hijo); Andrés Olivares; Lorenzo Miranda; Fabián Estay; Raimundo Tupper.
DT: Ignacio Prieto

18 años sin ser campeones del fútbol chileno era la marca con que la UC llegaba al torneo de 1984. Luego de la vuelta olímpica de 1966 se sucedieron negativas campañas e incluso un triste paso por la segunda división, en 1974-75. Pero los dirigentes no pierden la cabeza y gestionaron el regreso al club de uno de sus símbolos máximos, Ignacio Prieto, esta vez como director técnico.

Se formó un equipo talentoso, pero joven e inexperto. Comienzan a emerger las nuevas figuras del fútbol cruzado. Marco Cornez se torna un sólido golero, René Valenzuela se consolida en su función de último hombre, Rubén Espinoza es una revelación como lateral derecho, el mediocampo cuenta con el despliegue de Patricio Mardones y el talento de Miguel Angel Neira, Osvaldo “Arica” Hurtado madura como un goleador inclemente, y como punteros aparecen el uruguayo Alexis Noble y otra figura emergente, el alero derecho Juvenal Olmos, todos junto a Jorge Aravena, más conocido como el “mortero” por su terrorífico golpe de zurda.

Eran 26 equipos en el torneo con dos grupos de 13 equipos cada uno. Los dos mejores de cada zona definirán al campeón en una liguilla final. Allí lo esperaba Cobreloa, el mejor equipo del torneo. Detalles. 2-0 sobre los loínos. Nuevo triunfo ante Unión Española y partido definitorio contra Cobresal. Basta un empate. Se empata, entonces. Un 0 a 0 tan deslucido como emocionante desata la fiesta en el Nacional.

PLANTEL 1984

Atilio Marchioni; Miguel Angel Neira; René Valenzuela; Marco Cornez; Rubén Espinoza; Patricio Mardones; Alberto Valenzuela; Alexis Noble; Juvenal Olmos; Osvaldo Hurtado; Jorge Aravena; Daniel Silva; Juvenal Vargas; Juan Ramón Isasi; Gino Valentini; Oscar Lihn; Mario Lepe; Rodrigo Astudillo; Gastón Cid; Carlos Soto; Luis Abarca; Leonel Barrientos; Ronnie Radonich; Marco A. Rojas; Patricio Toledo; Humberto Cruz; Fernando Díaz; Danilo Chacón; Pablo Yoma; Luis Osorio.
DT: Ignacio Prieto

Católica era el animador constante del torneo, considerado muchas veces como el mejor equipo de la temporada, no lograba cristalizar su calidad en títulos. La directiva católica decide tomar medidas urgentes: Fernando Riera, director técnico de Chile en el mundial de 1962, es repatriado desde Europa para hacerse cargo del primer equipo. Junto a dos ayudantes (Luis Vidal y Andrés Prieto), Riera se pone tres objetivos por delante: formar un equipo de jerarquía con fuerte presencia de las series menores, definir un estilo de juego y ser campeón.

Las dos primeras metas se alcanzarán a cabalidad. La tercera, aún deberá esperar. La impaciencia gana la partida, y Riera y Prieto dejan el club. Todo queda de pronto en manos de Vidal, que hacía su debut como técnico y pese a la desconfianza inicial de la hinchada, los directivos cruzados, encabezados por Enrique Casorzo, se deciden por el joven entrenador.

Vidal no partía de cero. Había ya un plantel formado y fogueado, con talento y experiencia suficientes para ser campeón. La ofensiva, encabezada por dos históricos como Alberto Fouillioux e Ignacio Prieto, y completada por Julio Gallardo (scorer del equipo con 15 goles), Tobar e Ibáñez, además del decisivo aporte de Néstor Italo Isella desde la mediacancha volvieron a la UC un equipo peligroso. Católica ese año convirtió 70 goles en 34 encuentros.

A ello, la Católica de Vidal agregaría una inédita solidez defensiva. Leopoldo “Polo” Vallejos se hizo cargo de la portería, junto a él un trío defensivo de lujo formado por Barrientos, Laube y Villarroel. El momento decisivo llegaría con festejo del título el miércoles 4 de enero de 1967. 4 a 2 contundente sobre Unión San Felipe, para celebrar ante nueve mil personas en el Valle de Aconcagua. Restaban aún dos fechas para el final del torneo y Católica ya era el claro e indiscutible campeón de mil novecientos sesenta y seis.

PLANTEL 1966

Alberto Fouillioux; Eleodor Barrientos; Fernando Ibáñez; Luis Olivares; Washington Villarroel; Alberto Jeria; Armando Tobar; Esteban Varas; Gustavo Laube; Hugo Cicamois; Ignacio Prieto; Juan Barrales; Juan Herrera; Juan Inostroza; Julio Gallardo; Leopoldo Vallejos; Luis H. Carvallo; Mario Aguilar; Mario Livingstone; Néstor Isella; Rubén Alberto Amoresano; René Hormazábal; Rómulo Betta; Víctor Adriazola; Jorge Sullivan
DT: Luis Vidal

¿Quién podría quitar protagonismo a la “U”? Era la gran pregunta ¿La UC?, poco probable, definitivamente no aparecía entre los candidatos. El equipo cruzado era un plantel sin estrellas, formado por jóvenes más bien desconocidos, más algunos cuestionados aportes extranjeros, como Trigilli. Tampoco había un trabajo largo en el primer equipo: el técnico argentino Miguel Mocciola recién había asumido la conducción a fines de 1960, en su primera experiencia profesional.

Caso interesante el de Mocciola que fue ascendido al plantel de honor y fue campeón de inmediato. El detalle que se escapaba a muchos, durante la silenciosa pretemporada de 1961. es que Mocciola había formado a gran parte del plantel cruzado. A todos los conocía muy bien.

El camino se fue pavimentando hacia una nueva estrella, Católica equiparaba al puntero (la U). Un acierto del destino permitía la final: en la última fecha se enfrentaban, igualados en puntos, cruzados y azules. Jugado el 31 de diciembre, el partido prometía ser una fiesta, que se aguó pronto: no sólo llovió sobre la capital, sino que los puntapiés y las agresiones primaron sobre el fútbol. Cero a cero fue el resultado, y la corona quedó vacante hasta el siguiente año.

La noche del martes 2 de enero de 1962 se jugó la definición en el Estadio Nacional. Sepúlveda puso rápidamente a los azules al frente y pareció definir la suerte del torneo. Pero entonces apareció el mejor jugador de Católica, un polifuncional joven llamado Alberto Fouillioux, para convertir en gol un tiro libre de más de 30 metros a sólo once minutos del final. Empate final a uno y un tercer clásico en cinco días fijado para la noche del viernes cinco.

Sería el propio Fouillioux quien se encargaría se dar la tercera estrella cuando en el partido final tuvo la chance de definir a favor de Católica desde los doce pasos. Se puso frente al balón, un silencio impresionante de 54.009 personas permitió escuchar, nítido, el golpe del zapato con el balón, y el impacto de éste en uno de los fierros que sostienen la red. ¡Palo! suspiraron muchos. Pero el festejo instantáneo del ejecutante y el pito del juez argentino Ventre disiparon toda duda. Católica era campeón por tercera vez, venciendo al rival más clásico, Universidad de Chile se quedaba con las ganas.

PLANTEL 1961
Francisco Molina; Walter Behrends; Enrique Jorquera; Washington Villarroel; Sergio Valdés; Luis Olivares; Jorge Luco; Juan Nawacki; Mario Soto; Ricardo Trigilli; Orlando Ramírez; Juan Collío; Osvaldo Pesce; Hugo Rivera; Alberto Fouillioux; Eleodoro Barrientos; Alex Veloso; Fernando Ibáñez; Francisco Torres.
DT: Miguel Mocciola

Ese año habían caído muchas veces. Podríamos recordar un 0-6 terrible contra Santiago Wanderers en la primera rueda. O pensar en las dos derrotas (con Colo-Colo y Magallanes) que aquietaron ilusiones cuando el torneo recién comenzaba. No era éste el equipo claramente superior que había ganado con comodidad la primera estrella, la del ’49.

La Católica se levantó una y otra vez para terminar ganando uno de los campeonatos más parejos que hasta entonces registraba el profesionalismo chileno. El formato del torneo obligaba a redoblar esfuerzos: por primera vez existía el descenso automático para los cuadros de peor campaña, lo que volvía fiera la lucha por la sobrevivencia. Y a las dos ruedas tradicionales (26 fechas), se agregaba una tercera en que se enfrentaban por separado los aspirantes al título y los que pretendían evitar el descenso. La competencia se extendería a 33 partidos de largo.

Los cruzados arremetieron al final. En la fecha 23 que la UC dio el zarpazo y se apoderó del liderato, al ganar 3-1 a Palestino y superar a Colo Colo que hasta entonces lideraba. El epílogo fue cerradísimo. Católica entró a la “tercera rueda” con sólo un punto de ventaja hasta que llegó el final. El fixture enfrentaría en la última fecha enfrentaba a los dos candidatos: Católica (42 puntos) y Colo-Colo (41).

Un Estadio Nacional repleto, el 9 de enero de 1955. “Nunca partido de fútbol de orden local interesó tanto como este de Católica y Colo-Colo” comentaba la revista Estadio y era tanta la expectativa que el partido fue arbitrado por el británico Harry Dykes, acompañado por los líneas argentinos Pedro Prieto y Enrique Fernández. A Católica le bastaba con el empate para alcanzar el título, pero las preferencias en el estadio estaban muy marcadas: un tercio de cruzados, dos tercios de albos.

Y llegó el epílogo perfecto para este campeonato nervioso e impredecible. Minuto 40, arranca Juan Aranda por izquierda, su zapatazo deja sin opción a Litvak, Colo-Colo es campeón… pero el disparo remece el vertical derecho del pórtico cruzado; prueba después Jaime Ramírez, misma escena y mismo final: balón en el vertical derecho. Católica es campeón.

Una segunda estrella llena de anécdotas. Como el emocionado abrazo de Jaime Vásquez al imperturbable míster Dykes, cuando éste dio por fin terminado el partido. O la angustiosa espera del equipo de reservas católico, que a la misma hora de la final tenía programado un partido en Punta Arenas. Finalmente, los rivales y el público sureño accedieron a escuchar la final por radio y jugar después. Ganaron los cruzados con el empate a cero más emocionante en la historia del fútbol chileno.

PLANTEL 1954

Jorge Lucco; Fernando Roldán Campos; Claudio Molina; Hernán Carvallo Castro; Sergio Sánchez; Jaime Vásquez; Fernando Jara; Jorge Tuñon Silva; Sergio Livingstone; Enrique Prado Calvo; Romualdo Moro; Miguel Angel Montuori; Juan Antonio Baum; Raimundo Infante; Sergio Litvak; Horacio Cisternas.
DT: William Burnickell

Entre los que lo vieron jugar no hay mayor discusión acerca de quién es el mejor extranjero que ha pasado por nuestras canchas. José Manuel Moreno, dicen de él que tenía la potencia y el derroche físico de Pelé, el liderazgo y la personalidad de Di Stefano, y el talento y la picardía de Maradona. Este fue el líder innato que llegó hasta la UC para liderar al primer plantel campeón.

El “charro” Moreno era el fichaje más caro jamás visto en el fútbol chileno: un millón 450 mil pesos, y un salario al tono con su calidad de estrella. “¡Le pagan más que a un médico!” se indignaba un ciudadano anónimo en la prensa de la época. Pero si alguien valía ese dinero, era Moreno. Llegaba a Chile a los 32 años de edad, después de hacer fama como uno de los cinco integrantes de la mítica delantera de la “Máquina” de River Plate, junto a Muñoz, Moreno, Pedernera y Loustau.

El liderazgo de José Manuel Moreno sobre ese grupo de jóvenes aficionados pero extraordinariamente talentosos, sería reconocido por todos. Dicen que en el túnel, antes de entrar a la cancha, juntaba a sus compañeros y pedía que le pasaran la pelota a él y punto, era su consigna. En Católica, “El Charro” Moreno no faltó a ninguno de los 22 partidos del torneo oficial. Fue el mejor. Fue el baluarte de un título inolvidable para los cruzados.

PLANTEL 1949
Rodolfo Almeyda; Fernando Roldán Campos; Sergio Livingstone Polhammer; Hernán Carvallo Castro; Manuel Arriagada; Jaime Vásquez; Andrés Prieto Urrejola; Fernando Riera Bauzá; Federico Monestés; José Manuel Moreno; Lindorfo Mayanés; Raimundo Infante; Manuel Alvarez; Fernando Riera.
DT: Alberto Buchicardi